Me gusta encontrar magia con la mirada

Lo que decimos cuando miramos

Para perseverantes

Capitulo XV: "Afinación de la Guitarra" Tómese la guitarra y afí­nesela del siguiente modo: la primera cuerda será mi; la segunda, un si y luego un sol, un re, un la y un mi. Ahora deje la guitarra y salga a la calle. Empiece a mirar las cosas que suceden y trate de hallar un significado o una emoción en ellas. Hágase contar algunas historias del pasado. Después, enamórese. Incurra en ilusiones, padezca desengaños. Si se actúa con paciencia, no tardará en llegar la soledad y la melancolía. No se apresure. Al principio será un poco difí­cil, pero al cabo de un número indeterminado de años, se estará en condiciones de pasar al ejercicio siguiente. Capitulo XVI: "Ejercicio Siguiente" Cumplido el ejercicio anterior, vuelva donde dejó la guitarra, revise la afinación y con los dedos índice y mayor toque las cuerdas al aire hasta que se pudra. Alejandro Dolina

Julio Cortázar y el verdadero Mayo del 68

Seamos fríos y lúcidos: esto, después de todo, es un poema que leerán no pocas personas deseosas de a) enriquecimiento interior, b) placer estético. En cuanto a b), distinguidos roedores de biblioteca, harto me temo que os pasará como a mi tía cuando la pobre inocente escucha a Stockhausen con venerables orejas rellenas de Schubert y Puccini, con lo cual KATASTROF. Por lo que toca a a) -tres a seguidas es feo, eso no se hace, dice un señor de b)- nadie se enriquece leyendo si a la vez no es capaz de chupar un durazno aprovechando que tiene una mano libre para llevárselo a la boca, si no hace el amor entre dos páginas, si no se asoma a la ventana para saber que cincuenta niños murieron quemados el último mes en la zona de Saigón, y que en Biafra los nigerianos ayudados por el muy noble Reino Unido degollaron a todos los heridos de un hospital; ¿Habrá que repetir, profesor Papalino Zeta, que la literatura no es terreno privilegiado en el sentido escapista que tanto conviene y adorna? Biafra y el erotismo, los chorros de napalm y los Juegos Venecianos de Lutoslavski: la poesía sigue siendo la mejor posibilidad humana de operar un encuentro que nadie describió mejor que Lautréamont y que puede hacer del hombre el laboratorio central de donde alguna vez saldrá lo definitivamente humano, a menos que antes no nos hayamos ido todos al quinto carajo.

Informe sobre caricias

1 La caricia es un lenguaje si tus caricias me hablan no quisiera que se callen 2 La caricia no es la copia de otra caricia lejana es una nueva versión casi siempre mejorada 3 Es la fiesta de la piel la caricia mientras dura y cuando se aleja deja sin amparo a la lujuria 4 Las caricias de los sueños que son prodigio y encanto adolecen de un defecto no tiene tacto 5 Como aventura y enigma la caricia empieza antes de convertirse en caricia 6 Es claro que lo mejor no es la caricia en sí misma sino su continuación
Mario Benedetti

Arte desde Florianópolis

Vanesota, una gran amiga que actualmente está vivendo en Brasil, me dijo que le pidiera un dibujo, a lo que respondí: "Quiero verme encorsetada y con fuego". A continuación, el genial resultado de esta talentosísima y hermosa artista:
¡Gracias! Te quiero en cantidades descomunales, locolota ;)

Pink Sky

Zoologico de Capital Federal

Pequeña muerte

No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces de dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele.

Pequeña muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.

Eduardo Galeano